Steve Jobs fue sin duda una de las personas más influyentes que han vivido. Como cofundador de Apple, Jobs revolucionó la tecnología con inventos innovadores como el iPhone, que alteraron permanentemente la comunicación móvil tal como la conocemos. Jobs también ayudó a financiar y crear el estudio de cine animado por computadora Pixar, llegando a ser miembro de la junta de The Walt Disney Company. Por lo tanto, no es de extrañar que, cuando Jobs sucumbió al cáncer de páncreas en 2011, el magnate empresarial dejó atrás a unos 7.000 millones de dólares, cuatro hijos—incluida la hija mayor Lisa Brennan-Jobs— y la viuda Laurene Powell Jobs.

Powell Jobs, sin embargo, es una figura impresionante por derecho propio. Cuando conoció a Jobs en 1989, ya tenía una licenciatura en ciencias políticas y una licenciatura en economía de la famosa Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania. Más tarde obtuvo su MBA de la Escuela de Graduados de Negocios de la Universidad de Stanford en 1991, el mismo año en que se casó con Jobs. Su educación, sin embargo, fue sólo el comienzo de lo que se convertiría en una larga carrera (y una fortuna masiva). Esta es la historia de Powell Jobs, incluyendo los movimientos inteligentes que hizo después de la muerte de Jobs.

Laurene Powell Jobs tiene inversiones en todas partes

Aunque la fortuna de Steve Jobs sería más que suficiente para que cualquiera viviera cómodamente, las inversiones estratégicas de Laurene Powell Jobs han ganado a la viuda del cofundador de Apple varios miles de millones más, pero las estimaciones exactas de su riqueza varían. Mientras Forbes estima que el patrimonio neto de Powell Jobs será de unos 20.000 millones de dólares, Bloomberg estima que vale 33.000 millones de dólares. Independientemente de los totales exactos, Powell Jobs sigue siendo la sexta mujer más rica del mundo.

Parte de su riqueza proviene de su participación en The Walt Disney Company, que se remonta a su tiempo con Jobs, y su participación minoritaria en Monumental Sports and Entertainment, que posee los Washington Wizards y los Washington Capitals. Powell Jobs también posee las publicaciones Axios Y El Atlántico, este último de los cuales desató controversia en septiembre de 2020 después de que un artículo de Jeffrey Goldberg ire del presidente Donald Trump.

Sin embargo, Powell Jobs no es ajeno a la arena política. En 2016, al parecer donó 2 millones de dólares a la campaña de Hillary Clinton y ayudó a la entonces candidata a recaudar otros 4 millones de dólares (por Cnn). Durante las primarias presidenciales demócratas de 2020, Powell Jobs donó a múltiples candidatos, incluyendo a Amy Klobuchar, Kamala Harris y Buttigieg, y donó $500,000 a Joe Biden después de que se aseguró la nominación demócrata (a través de The New York Times). Alhough Powell Jobs se mantiene fuera de la atención más que su difunto esposo, su estatus como una de las personas más ricas del mundo asegura que es alguien de quien la gente escuchará durante mucho tiempo.

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